Frente
a las últimas noticias periodísticas que nos muestran la violencia de género,
no podemos dejar de retrotraernos a algo más de veinte años atras . En aquellos
momentos se comenzó a poner una mirada detenida y diferente sobre la temática
del maltrato .buscando mejorar la calidad de vida de de las mujeres
inmersas en este drama personal y sociocultural.
Actualmente
no es que hayan surgido novedosamente casos de violencia de género, éstos
ocurren desde tiempos remotos. No obstante poco se ha investigado sobre los
soportes reales que tienen mucho que ver con la violencia encubierta. Se hace
incapié en los perfiles psicológicos de los involucrados y en la importancia de
las denuncias .Si bien ésta es fundamental, lo primordial es el trabajo
psicológico de las personas afectadas de modo que la mujer tome real conciencia
de su situación y visualice desde dónde se sostiene la violencia. Trabajar
sobre la autoestima es el verdadero pilar de un cambio profundo que permitiría
construir una relación de pareja plena y saludable.
Consideramos
que desde una autoestima sólida se puede establecer con el "otro" un
vínculo de respeto, compromiso, con decisiones compartidas, diálogo permanente
y tolerando las diferencias. Sólo así se pueden manifestar los pensamientos y
sentimientos sin temor de a que éstos sean percibidos como un ataque. En
definitiva es aceptar al otro como un otro pudiendo establecer relaciones
armónicas con la pareja.
Nos
seguimos sorprendiendo con el alto porcentaje de mujeres que sufren violencia
de género, pero por otro lado son quizás las mismas que antes se enorgullecían
de contar con compañeros con actitudes de sobreprotección y amor
incondicional que encubren nada más ni nada menos que sometimiento y control.
De este modo la víctima pierde la posibilidad de reconocer su propia
individualidad y encontrar una vida afuera de esta relación enfermiza. Así se
confunde el amor verdadero con el amor posesivo que pretende que el otro sea lo
que uno quiero que sea, confundiendo el amor sano y maduro con el amor tóxico.
Para salir de esta situación se requiere de un trabajo profundo sobre la
problemática de violencia.
La
denuncia es una indicación primaria y fundamental en estos casos pero siempre y
cuando sea sostenida por un trabajo personal y grupal con profesionales
especializados. Trabajar sobre los miedos es fundamental. No olvidemos
que la mujer involucrada ha sido cercenada en sus recursos afectivos y muchas
veces económicos. De ahí la importancia de contar con albergues y en lo posible
con algún subsidio temporario que les permita sostenerse.
No podemos omitir la
influencia de los aprendizajes y los mandatos culturales que hacen que
esperemos ciertos comportamientos de la mujer y del hombre que llevan a conformar
parejas dónde la violencia queda prácticamente naturalizada.
Autores: Lic Amalia Aguirre y Lic. Lucia Salinero
Autores: Lic Amalia Aguirre y Lic. Lucia Salinero
No hay comentarios:
Publicar un comentario